jueves, 1 de noviembre de 2007

Cannibal! The Musical, más allá del pastiche posmoderno

Por Desperdicios.


Cannibal! The Musical
(Trey Parker, 1996),
es la bizarrísima ópera prima de Trey Parker y Matt Stone, los creadores de la serie televisiva de animación South Park. Una insólita pieza seminal, briosamente didascálica, más cercana al underground que a la rudeza y caspa posmodernas: Fue distribuida por Troma, productora especializada en títulos basureros (aunque mucho menos independiente de lo que su propietario, el inefable Lloyd Kaufman, asegura), y, en un nuevo punto y aparte en la comedia contemporánea, mezclaba elementos del western, el musical y el cine de terror a partir de la historia del primer condenado por canibalismo en los Estados Unidos; el resultado: un pastiche ultrahistérico, fresco y muy divertido, un giro al absurdo más efectivo que las parodias (sub)genéricas del trío Zucker-Abrahams-Zucker (1).

Ya en esta primera película pueden observarse las principales aportaciones de Parker y Stone a la nueva comedia juvenil estadounidense: además de la incorrección política en forma de humor cafre y toneladas de sal gruesa, están el tono amateur y antiprofesional que distinguirá a las ulteriores South Park y Team America. La Policía del Mundo (Team America: World Police, 2004) y el gusto por las temáticas marginales y el material de derribo (aquí, el gore de bote), como la visión del mundo del porno a través de los ojos de un joven mormón con superpoderes (interpretado por el propio Parker en una nueva muestra del "yo me lo guiso, yo me lo como" característico del tándem) dada en Orgazmo (1997). El film anunciaba también el enésimo trasvase del underground al mainstream: actualmente, Parker y Stone siguen haciendo películas con los cascotes del cine de bajo presupuesto, una suerte de serie Z millonaria, si bien continúan apareciendo puntualmente en las cochambres de Lloyd Kaufman.

Curiosamente, Cannibal! The Musical (a.k.a. Alferd Packer: The Musical) acabaría convirtiéndose en una suerte de parodia involuntaria de un film rodado años más tarde: Ravenous (1999), insufrible horror-western de Antonia Bird con caníbal feroz incluido. La única ocasión en que una parodia se ha realizado antes que la película referente.


(1) Para uno de ellos, el incombustible David Zucker, serían los oligofrénicos protagonistas de su película BASEketball. Muchas Pelotas en Juego (BASEketball, 1999). Anteriormente, Parker había realizado For Goodness Sake 2 (1996), secuela de un divertido cortometraje satírico de Zucker.


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