martes, 21 de octubre de 2008

Dirigir: Federico Fellini

"Me he inventado todo para contarlo: una infancia, una personalidad, nostalgia, sueños, recuerdos. Me gusta mucho el movimiento a mi alrededor. Ésa es sin duda la principal razón por la que hago films. Para mí el cine es un pretexto para poner las cosas en movimiento (...) Me gusta más el cine-mentira que el cine-verdad. La mentira siempre es más interesante que la verdad. La mentira es el alma del espectáculo y yo amo el espectáculo. La ficción puede andar en el sentido de una verdad más aguda de la realidad cotidiana y aparente. No es necesario que las cosas que se muestran sean auténticas. Por lo general es mejor que no lo sean. Lo que sí debe ser auténtico es la emoción que se experimenta al ver y al expresarse.

(...) En cierta manera, todo es realista. No veo una línea divisoria entre imaginación y realidad. Pienso que hay mucho de realidad en la imaginación. No creo que sea mi obligación disponerlo todo limpiamente en un solo nivel que sea universalmente válido. Poseo una infinita capacidad de asombro y no veo por qué tengo que levantar una pantalla seudoracional para protegerme del realismo.
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(...) He vivido para descubrir y crear un director: nada más. Y de nada más tengo memoria, a pesar de que paso por ser alguien que vive su vida expresiva surtiéndome en los grandes almacenes de la memoria. Nada es verdad. En mis films no hay ningún sentido de lo anecdótico, de lo autobiográfico. Lo que sí hay es el testimonio de una cierta estación que he vivido. En ese sentido, en ese sí, mis films son autobiográficos; pero del mismo modo en que cualquier libro, cualquier verso de poeta, cualquier color colocado sobre un lienzo pueden ser autobiográficos."